Este proyecto realizado por CLYSA demuestra cómo una cocina en madera y blanco puede convertirse en un espacio sofisticado, cálido y perfectamente integrado en la vivienda. La combinación de acabados naturales, líneas depuradas y porcelánico de gran formato crea un ambiente contemporáneo donde diseño y funcionalidad conviven en equilibrio.
El mobiliario de madera aporta calidez y personalidad, mientras que los muebles en tonos claros y la encimera de porcelánico Calacatta Gold Soft de ABKSTONE llenan el espacio de luminosidad. Sus delicadas vetas doradas sobre fondo blanco aportan un toque elegante sin perder la sobriedad que caracteriza al conjunto.
La isla central actúa como eje de la cocina, ofreciendo una amplia superficie de trabajo y un punto de encuentro natural para el día a día. Revestida con el mismo porcelánico que la encimera y el frontal, consigue una continuidad visual que potencia la sensación de amplitud y refuerza la estética minimalista del proyecto.
El aplacado frontal en Calacatta Gold Soft prolonga el protagonismo del porcelánico sobre el plano vertical, protegiendo la zona de trabajo y aportando una imagen uniforme y de gran calidad arquitectónica. La iluminación integrada bajo los muebles altos realza las vetas del material y crea una atmósfera cálida y acogedora.
La distribución abierta conecta la cocina con el comedor mediante una composición limpia y equilibrada, donde cada elemento ha sido diseñado para maximizar la funcionalidad sin renunciar a la estética.
El resultado es una cocina en madera y blanco que refleja la elegancia de los materiales naturales y el valor del porcelánico como superficie de altas prestaciones. Un proyecto de CLYSA donde la armonía entre madera, blanco y Calacatta Gold Soft da lugar a un espacio atemporal pensado para disfrutar durante muchos años.
Fotografía: María Pujol
Estilismo, iluminación, decoración y atrezzo: Clysa
Proyecto: Y · Esplugues